Ana despierta el día que su hija cae enferma con fiebre. Tras salvar a su hija, se divorcia y reinicia su vida desde cero. A pesar de la oposición, expande su negocio hacia la moda. Con el apoyo de Moisés, construye un imperio comercial y la lleva a una nueva vida.
Carmen Flores buscaba paz al casarse con el Príncipe Alejandro. Cuando él asciende como Emperador, su favor absoluto la pone en peligro ante la corte. Entre intrigas, Alejandro elimina a sus enemigos para hacerla Reina. De solo buscar sobrevivir, ella termina gobernando el palacio bajo el amor del monarca.
La princesa mayor Lucía, a causa de una mentira, piensa que los niños del consorte real son ilegítimos, así que los maltrata mientras el protagonista muere en una batalla. Entonces, una joven del siglo XXI, se ve transportada a la novela como Lucía. Para no repetir los mismos errores, jura criar bien a los niños.
Hace cinco años, Mariana Solís, la Comandanta Suprema de Solaria, salvó el país y fue honrada como heroína. Tras la batalla, ocultó su identidad y ayudó a Javier Ríos a triunfar, solo para ser traicionada cuando él la abandonó por poder. Decidida a vengarse, Mariana revela quién es y enfrenta a Javier y su amante.
Isabella, princesa legítima de Verano Grande, fue secuestrada y vendida. Al crecer, sus tres hermanos reales la encuentran, pero ella ya está casada y oculta su identidad para sorprender a su esposo. Sin embargo, él la rechaza. Decidida a recuperar su honor, Isabella regresa triunfante, demostrando su fuerza y nobleza.
Javier Herrera, un genio militar, renació en el pasado como el esposo de las damas del Duque de Toledo. Ocultó su fortuna, rescató a cuatro bellezas, reclutó aliados con su ingenio y desafiaron al emperador para vengar a la familia López.
Ana renace como la esposa de un personaje secundario. Forzada a casarse con Sergio, de una familia condenada al exilio, transforma su destino y junto a él forjan un nuevo imperio, gobernando juntos como "La Emperatriz Mendoza y el Emperador Paredes".
A la mansión del Príncipe Fidel llegó Mía, una niña de cinco años que cazaba demonios. Amante de la carne y de los vestidos lindos, siempre seguía a Fidel, llamándolo "padre". Tras su llegada, la suerte de Fidel mejoró: su pierna sanó, ganó todas sus batallas y ¡hasta se coronó emperador!
El emperador fallece, desatando una lucha de poder entre la emperatriz y la Consorte Martínez. Pero el emperador y la emperatriz renacieron juntos. En las selecciones palaciegas, Susana, ahora favorita del emperador, asciende a Consorte Justo. Sin embargo, el amor y el poder traen rivalidades y conspiraciones sin fin.
Un joven moderno viaja al pasado como erudito y busca tranquilidad, pero es atrapado por la emperatriz. Con su ingenio, resuelve crisis de invasiones, desastres naturales y traiciones. ¿Podrá sobrevivir a los desafíos que aún se avecinan?